Terapia de Neuropsicología

Terapia de Neuropsicología

El Síndrome Asperger es un trastorno del neurodesarrollo, que afecta a la manera en la que el cerebro procesa la información, siendo las principales áreas de afectación: Funcionamiento ejecutivo (planificación, organización, búsquedas de alternativas, inflexibilidad mental, toma de decisiones, etc.), control atencional y cognición social.

Dentro de nuestra asociación la terapia neuropsicológica se lleva a cabo de forma individualizada, por lo que el patrón que se define es único en cada uno/a de nuestros usuarios/as. No obstante, nos encontramos tres fases:

Evaluación neuropsicológica:

Se define cualitativamente, mediante pruebas estandarizadas, el perfil cognitivo y funcional de la persona, donde se ven los principales déficit y capacidades que posee, sirviéndonos de base para el planteamiento de objetivos a tratar.

Estimulación neuropsicológica:

Una vez que se han definido los déficits, se lleva a cabo un entrenamiento cognitivo, con actividades, tareas y juegos, así como mediante el aprendizaje de técnicas concretas con el fin de entrenar/mejorar dichas dificultades. Se les enseña a desarrollar estrategias compensatorias de los déficits, apoyándose en los puntos fuertes de cada persona, y con el propósito de reducir el impacto de sus dificultades en su vida cotidiana, y optimizar la realización de las tareas (escolares, profesionales, tareas domésticas, etc.).

Valoración tras el programa de estimulación:

Una vez finalizada la fase anterior se evalúa la efectividad del tratamiento, definiendo los puntos que hay que seguir apoyando y los mejorados. Asimismo, se decide la próxima intervención, en el caso de ser necesario, en base al punto de desarrollo evolutivo en el que se encuentre cada persona.

El Síndrome Asperger es un trastorno del neurodesarrollo, que afecta a la manera en la que el cerebro procesa la información, siendo las principales áreas de afectación: Funcionamiento ejecutivo (planificación, organización, búsquedas de alternativas, inflexibilidad mental, toma de decisiones, etc.), control atencional y cognición social.

Dentro de nuestra asociación la terapia neuropsicológica se lleva a cabo de forma individualizada, por lo que el patrón que se define es único en cada uno/a de nuestros usuarios/as. No obstante, nos encontramos tres fases:

Evaluación neuropsicológica:

Se define cualitativamente, mediante pruebas estandarizadas, el perfil cognitivo y funcional de la persona, donde se ven los principales déficit y capacidades que posee, sirviéndonos de base para el planteamiento de objetivos a tratar.

Estimulación neuropsicológica:

Una vez que se han definido los déficits, se lleva a cabo un entrenamiento cognitivo, con actividades, tareas y juegos, así como mediante el aprendizaje de técnicas concretas con el fin de entrenar/mejorar dichas dificultades. Se les enseña a desarrollar estrategias compensatorias de los déficits, apoyándose en los puntos fuertes de cada persona, y con el propósito de reducir el impacto de sus dificultades en su vida cotidiana, y optimizar la realización de las tareas (escolares, profesionales, tareas domésticas, etc.).

Valoración tras el programa de estimulación:

Una vez finalizada la fase anterior se evalúa la efectividad del tratamiento, definiendo los puntos que hay que seguir apoyando y los mejorados. Asimismo, se decide la próxima intervención, en el caso de ser necesario, en base al punto de desarrollo evolutivo en el que se encuentre cada persona.